La Ciudad de Oaxaca, mas que ofrecer planes, impone un ritmo. Un ritmo que no se pelea con el reloj. Caminas tres calles y te encuentras con un mercado de barrio. Entras a una mezcaleria y sales dos horas despues. El atardecer te atrapa sentada en un zocalo y no te deja ir. Para una primera cita aqui, el error seria querer controlarlo todo. Oaxaca es una ciudad para rendirse.
El zocalo como punto de inicio
Quedar a las cuatro y media de la tarde en la banqueta del Zocalo, del lado de la Catedral. Hay bancas, hay palmeras, hay musica callejera, hay vendedoras de tlayudas con el comal humeando. Llegar aqui es empezar la cita con un colchon de ruido ambiente que quita la presion de los silencios. Las citas en el zocalo nunca son aburridas porque pasa algo todo el tiempo.
Pedi un elote con mayonesa, queso y chile (alrededor de 25 pesos), o una nieve de sabor (nieve de beso, de petalo de rosa, de mamey, cada una a 30 pesos) en una de las carretillas. Comer algo de pie mientras caminais es mas relajante que sentarse de entrada. La primera conversacion se hace caminando, no sentados.
Mercado 20 de Noviembre: el ritual del pasillo de humo
A quince minutos caminando desde el zocalo esta el mercado 20 de Noviembre. Por fuera parece un mercado mas. Entras y un pasillo entero esta lleno de carniceros asando carne, cecina y chorizo a fuego directo. El humo no te deja ver, los gritos de los vendedores te invitan a su puesto, y el olor es adictivo.
Se llama el "Pasillo del Humo". Eliges el puesto (los mas recomendados son los que tienen mas locales comiendo, no turistas), te sientas en una mesa comunitaria, te traen tortillas, salsa verde, salsa roja, guacamole, rabano. Pides cecina, chorizo, una cebolla asada. Comida callejera de altisima calidad por menos de 120 pesos por persona.
Esa experiencia, ese caos controlado, es una prueba de cita. Si la otra persona se suelta y come con las manos, rie, no le importa el humo, vais bien. Si se pone tenso o incomodo con el ambiente, Oaxaca quizas no sea su ciudad, pero tampoco lo es nadie que no se sepa adaptar.
Mezcalerias: el segundo acto
Despues del mercado, el siguiente paso natural es una mezcaleria. Oaxaca es la capital mundial del mezcal, y en el centro hay decenas de sitios donde degustarlo bien. No se trata de beber mucho, se trata de aprender a tomarlo en tragos pequenos.
- In Situ Mezcaleria: en la calle Morelos, es la mas clasica para una cata seria. El dueno, Ulises, habla de mezcales como otros hablan de vinos. Una cata de cinco mezcales ronda los 280 pesos.
- Mezcaloteca: mas intima, mas formal, con reserva previa. Catalogo enorme de mezcales raros. Un poco mas cara, pero la experiencia es memorable.
- La Mezcalilleria: ambiente informal, musica en vivo muchas noches, los mezcales a partir de 90 pesos el shot. Para una cita mas relajada.
El mezcal se toma despacito, con sal de gusano (que en realidad sabe a chapulin molido con chile) y una rodaja de naranja. Un truco de cita: siempre decid al mesero "un mezcal bueno, pero sin prisa". El mesero entendera y os traera algo con el que se pueda conversar, no competir.
La caminata al Cerro del Fortin
Si todavia queda tarde, caminad al Cerro del Fortin. Desde el centro son unos 15 minutos cuesta arriba. Desde el mirador se ve toda la ciudad, con el Templo de Santo Domingo destacando con su cupula dorada. Al atardecer, el cielo se tine de naranja y el Valle de Oaxaca se pone azul.
Es gratis, poco turistico despues de cierta hora, y tiene ese efecto casi magico que los miradores tienen en las primeras citas: obliga a callar durante unos minutos mientras contemplas, y ese silencio compartido vale mas que media hora de charla forzada.
Cena: cocina tradicional, no fusion
Oaxaca es tierra de los siete moles. Negro, rojo, amarillo, verde, coloradito, chichilo y manchamanteles. Cada uno distinto, cada uno una receta de horas. Para cena, no pidas algo moderno o fusion aqui. Pide mole.
- Tlamanalli en Teotitlan del Valle (a 40 minutos en coche): solo abre al mediodia, cocina ancestral zapoteca, una peregrinacion para amantes de la comida.
- Casa Oaxaca El Restaurante: mas pulido, con terraza, vista bonita, 600-900 pesos por persona.
- Las Quince Letras: comida casera en casa antigua, ambiente mas discreto, 300-450 pesos por persona.
- Cualquier fonda en el mercado: comidas corridas (sopa, plato fuerte, agua, postre) a 80-120 pesos. No es elegante, es autentico.
Monte Alban: una cita de dia completo
Si la relacion ya avanzo (segunda o tercera cita), una excursion a Monte Alban es una idea solida. Es un sitio arqueologico zapoteca en una cima, con vistas completas del valle. Entrada 95 pesos. El taxi desde el centro cuesta alrededor de 250 pesos ida, o hay combis organizadas a 85 pesos por persona.
Dos horas caminando entre ruinas, subiendo piramides, bajando por callejones de piedra. Es fisico, al sol, necesita agua y protector. Pero combinado con una comida en Arrazola de regreso (pueblo de artesanos de alebrijes), te deja un dia completo inolvidable.
Logistica practica
- Altura: Oaxaca esta a 1.555 metros. Menos que CDMX, pero notable. Hidratate.
- Moneda: pesos mexicanos. Tarjeta aceptada en sitios formales, efectivo en mercados y mezcalerias.
- Ropa: clima templado de dia, fresco de noche. Lleva una chaqueta ligera para la noche incluso en verano.
- Transporte: el centro se camina todo. Para excursiones, Uber funciona, taxis tambien.
- Seguridad: centro y barrios turisticos son seguros. Los mercados y el zocalo son seguros de dia y de noche temprana.
El ritmo oaxaqueno
Lo unico que pide Oaxaca es que no tengas prisa. Las comidas duran dos horas. Los mezcales se toman despacito. El mercado no se visita en media hora. Si intentas cumplir una lista como turista, te pierdes la ciudad. Y la ciudad es precisamente lo que convierte una cita en pareja en memorable.
Muchas parejas que han pasado por Oaxaca cuentan que aqui es donde supieron que eran pareja. No por algo especifico, sino por el ritmo compartido, las caminatas sin plan, los silencios en el mirador, las tortillas compartidas en una mesa de mercado. La ciudad les obligo a bajar el ritmo, y al bajar el ritmo se vieron.
El cierre
Si aun no conoces Oaxaca, es la proxima ciudad mexicana que tendrias que visitar. No con un itinerario apretado, no con lista de cosas que ver. Con una cita, tres o cuatro dias, zapatos comodos, curiosidad. La ciudad hace el resto.